Marketing Digital
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Módulo 07 de 153 lecciones20 min

Creadores e influencers

Micro y nanoinfluencers, UGC, contratos y medición.

  1. 1Elegir creadores 7 min
  2. 2UGC y colaboraciones a largo plazo 6 min
  3. 3Contratos, legalidad y medición 7 min
Lección 1 de 37 min

Elegir creadores

El marketing de influencia funciona porque la recomendación de una persona en quien confías pesa más que un anuncio. Pero el número de seguidores dice poco. Lo que importa es la afinidad con tu público y la confianza que el creador tiene con el suyo.

TipoSeguidores aprox.Ventaja
Nano1.000 - 10.000Mucha cercanía, coste bajo
Micro10.000 - 100.000Buena interacción y nicho claro
Medio100.000 - 500.000Equilibrio entre alcance y afinidad
Macro500.000 - 1 MGran alcance
MegaMás de 1 MNotoriedad masiva
AlcanceInteracciónNanoMicroMedioMacroMega
Tendencia general: a más alcance, menos interacción por seguidor. Proporciones orientativas.

Criterios de selección

  • Que su audiencia coincida con tu público (pide datos demográficos de la cuenta).
  • Tasa de interacción real y comentarios de calidad, no solo emojis.
  • Coherencia con tus valores y su historial de colaboraciones.
  • Calidad de su contenido y capacidad de contar historias.

Para muchas marcas funciona mejor trabajar con diez microcreadores que con una sola celebridad: más variedad de contenido, más pruebas y menos riesgo.

La idea clave

Busca a quien tu cliente ya escucha, no a quien tiene más seguidores.

Lección 2 de 36 min

UGC y colaboraciones a largo plazo

UGC (User Generated Content) es contenido creado por usuarios o creadores con apariencia natural, sin el acabado de un anuncio. Se usa en redes, en fichas de producto y, sobre todo, como material para anuncios, donde suele rendir mejor que las piezas de estudio.

Dos modelos de trabajo

  • Creadores de UGC. Producen vídeos para que la marca los publique en sus canales o anuncios. No necesitan audiencia propia.
  • Influencers. Publican en sus propios perfiles y aportan alcance y credibilidad ante su audiencia.

Relaciones largas

Las colaboraciones puntuales se notan y convencen menos. Un programa de embajadores con varios meses de duración permite que el creador use el producto de verdad y lo mencione con naturalidad. Funciona mejor un briefing con objetivos claros y libertad creativa que un guion cerrado.

Fomenta también el UGC espontáneo de tus clientes: retos, etiquetas propias, reposts y pequeños incentivos. Es la prueba social más creíble que existe.

La idea clave

Un buen briefing dice qué conseguir y qué evitar. El cómo lo pone el creador.

Lección 3 de 37 min

Contratos, legalidad y medición

En España, la publicidad con influencers debe identificarse con claridad. El Código de Conducta de publicidad a través de influencers, promovido por la aea, AUTOCONTROL e IAB Spain y vigente en su versión actual desde el 1 de octubre de 2025, pide usar las herramientas de la propia plataforma (como «colaboración pagada») o etiquetas claras como «publicidad», «publi» o «patrocinado por», al principio del mensaje y bien visibles. No bastan etiquetas ambiguas como «colab», «sp» o un simple hashtag de la marca, ni esconder la etiqueta entre hashtags o tras un «ver más».

Además, desde mayo de 2024 los creadores que ingresan al menos 300.000 euros al año por esta actividad y tienen un millón de seguidores en una plataforma (o dos millones en total) y publican al menos 24 vídeos al año se consideran «usuarios de especial relevancia». Deben inscribirse en el registro estatal de prestadores audiovisuales y cumplir normas de protección de menores y de comunicaciones comerciales.

Qué debe incluir el contrato

  • Entregables, plazos y número de revisiones.
  • Derechos de uso del contenido: dónde, durante cuánto tiempo y si se puede usar en anuncios.
  • Exclusividad con la competencia, si la hay.
  • Obligación de identificar la publicidad.
  • Pago y condiciones de cancelación.

Medición

Usa enlaces con parámetros UTM y códigos de descuento propios para cada creador. Mide alcance, interacción, tráfico, ventas atribuidas y coste por resultado. Valora también el rendimiento del contenido cuando lo reutilizas en anuncios.

La idea clave

Sin etiqueta de publicidad no hay campaña: hay un riesgo legal y de reputación.

Caso real

Gymshark: una marca construida con creadores

Qué hicieron

Gymshark nació en 2012 en Reino Unido y creció apoyándose en creadores de fitness que mostraban la ropa en sus entrenamientos, mucho antes de que el marketing de influencers fuera habitual.

Resultado

En 2020 trabajaba con 125 influencers pagados y el fondo General Atlantic compró un 21 % por 275 millones de libras, lo que valoró la empresa en más de 1.000 millones.

Qué aprender: Elegir pronto a los creadores adecuados y trabajar con ellos a largo plazo construye marca, no solo ventas.

Fuente: Wikipedia, Gymshark

Preguntas frecuentes del módulo

¿Cómo elegir influencers para una marca?

El marketing de influencia funciona porque la recomendación de una persona en quien confías pesa más que un anuncio. Pero el número de seguidores dice poco. Lo que importa es la afinidad con tu público y la confianza que el creador tiene con el suyo. Busca a quien tu cliente ya escucha, no a quien tiene más seguidores.

¿Qué es el contenido UGC?

UGC (User Generated Content) es contenido creado por usuarios o creadores con apariencia natural, sin el acabado de un anuncio. Se usa en redes, en fichas de producto y, sobre todo, como material para anuncios, donde suele rendir mejor que las piezas de estudio. Un buen briefing dice qué conseguir y qué evitar. El cómo lo pone el creador.

¿Qué exige la ley en la publicidad con influencers?

En España, la publicidad con influencers debe identificarse con claridad. El Código de Conducta de publicidad a través de influencers, promovido por la aea, AUTOCONTROL e IAB Spain y vigente en su versión actual desde el 1 de octubre de 2025, pide usar las herramientas de la propia plataforma (como «colaboración pagada») o etiquetas claras como «publicidad», «publi» o «patrocinado por», al principio del mensaje y bien visibles. No bastan etiquetas ambiguas como «colab», «sp» o un simple hashtag de la marca, ni esconder la etiqueta entre hashtags o tras un «ver más». Sin etiqueta de publicidad no hay campaña: hay un riesgo legal y de reputación.