Entrevistar bien
Una buena entrevista no es una lista de preguntas leídas en orden: es una conversación preparada en la que el invitado acaba contando lo que no ha contado en otros sitios. Para conseguirlo hace falta investigar, escuchar y saber cuándo callar.
Prepara: investiga al invitado
La preparación es lo que más se nota. Un invitado se abre cuando ve que conoces su trabajo, y se aburre cuando le preguntas lo que está en la primera línea de su biografía.
- Lee o escucha sus entrevistas anteriores: así sabrás qué ha contado ya y podrás ir más allá.
- Repasa su trabajo: libros, artículos, proyectos, redes sociales.
- Busca lo que no se ha preguntado: un detalle, un cambio de rumbo, una contradicción.
- Comprueba nombres, fechas y cargos. Pronunciar mal su nombre o equivocarte en un dato al principio rompe la confianza.
Escribe la lista de temas y preguntas en tu escaleta, pero no te ates a ella.
La preentrevista
Una llamada breve unos días antes sirve para conocer al invitado, explicarle el pódcast y detectar las mejores historias. No conviene que te lo cuente todo ahí (luego lo dirá sin ganas), pero sí que te dé pistas: «Eso que me acabas de decir, cuéntalo exactamente así en la grabación».
| Qué tratar en la preentrevista | Por qué |
|---|---|
| Formato, duración y tono del pódcast | Para que sepa qué esperar |
| Temas de los que no quiere hablar | Evitas momentos incómodos y le das seguridad |
| Una o dos anécdotas clave | Sabes a dónde llevar la conversación |
| Cómo se grabará (en persona o en remoto) y qué equipo necesita | Evitas problemas técnicos el día de la grabación |
| Fecha de publicación y uso del audio y la imagen | Consentimiento claro desde el principio |
Preguntas abiertas y su orden
Una pregunta cerrada se responde con sí, no o un dato. Una abierta invita a contar. Las abiertas empiezan muchas veces por «cómo», «por qué», «qué pasó cuando» o «cuéntame».
Así no
«¿Te gustó trabajar en Londres?» — «Sí, mucho.»
Así sí
«¿Cómo fue tu primer día en Londres?» — y llega una historia con detalles, personajes y emociones.
El orden también importa:
- Calentamiento: preguntas fáciles que relajan («¿Cómo llegaste a esto?»).
- Núcleo: los temas importantes, de lo general a lo concreto.
- Preguntas difíciles: hacia el final del núcleo, cuando ya hay confianza.
- Cierre: algo más ligero o reflexivo («¿Qué le dirías a alguien que empieza?»).
Es muy común encadenar varias preguntas en una: «¿Cómo empezaste, y qué pensó tu familia, y fue difícil?». El invitado contestará solo la última o la más cómoda. Haz una, espera la respuesta y luego la siguiente.
Escuchar y repreguntar
El mejor material casi nunca está en tus preguntas preparadas, sino en lo que contesta el invitado. Si solo piensas en cuál es tu siguiente pregunta, te lo perderás. Escucha de verdad y repregunta:
- «¿Qué quieres decir con eso?»
- «Ponme un ejemplo.»
- «¿Y qué sentiste en ese momento?»
- «Antes has dicho que… ¿cómo encaja con esto?»
Mientras habla, no digas «ajá», «claro» o «sí, sí» encima de su voz: ensucia su pista y es difícil de quitar al editar. Asiente con la cabeza. Si grabáis en remoto, puedes silenciar tu micro mientras escuchas, como viste en grabar entrevistas.
El poder del silencio
Cuando el invitado termina una respuesta, espera dos o tres segundos antes de hablar. El silencio incomoda, y la gente tiende a llenarlo con lo que de verdad piensa. Muchas de las mejores frases de una entrevista llegan justo después de esa pausa. En la edición podrás acortar los silencios que sobren; lo que no podrás es recuperar lo que no se dijo.
En remoto el silencio cuesta más, porque no ves bien los gestos y el retraso de la conexión hace que os piséis. Avisa al principio: «Si me quedo callado, es que te estoy escuchando; sigue». Y si os solapáis, deja que termine el invitado y vuelve a hacer tu pregunta entera: será más fácil de editar que dos voces mezcladas.
Ten siempre a mano estas tres, valen para casi cualquier invitado: «¿Qué es lo que la gente no entiende de tu trabajo?», «¿Qué te habría gustado saber cuando empezaste?» y, al final, «¿Hay algo que no te haya preguntado y quieras contar?».
Invitados que se enrollan o se bloquean
| Situación | Qué hacer |
|---|---|
| Se enrolla y no llega al punto | Espera a que respire e interrumpe con amabilidad: «Para, que esto es muy bueno: ¿qué pasó exactamente ese día?» |
| Responde con monosílabos | Pide ejemplos y escenas concretas: «Llévame a ese momento: ¿dónde estabas?» |
| Se pone nervioso | Recuérdale que se puede repetir y editar; vuelve a un tema en el que se sienta cómodo |
| Da respuestas de manual | Repregunta por lo personal: «Eso es lo oficial. ¿Y tú qué opinas?» |
| Se equivoca en un dato | Corrige con suavidad o pregunta de nuevo; aclara el dato al editar si hace falta |
Agradecimiento, permisos y después
Antes de empezar, confirma que el invitado sabe que se está grabando y para qué se va a usar. Lo más seguro es tenerlo por escrito: un correo en el que acepta la grabación y su publicación en audio, vídeo y clips para redes basta para la mayoría de casos. Al terminar:
- Da las gracias y pregunta si hay algo que prefiera no publicar.
- Avísale de la fecha de publicación y envíale el enlace.
- Facilítale un clip o una imagen para que lo comparta: es la mejor difusión que tendrás.
Un invitado bien tratado vuelve, te recomienda a otros y comparte el episodio con su propia audiencia. Muchas colaboraciones entre pódcast nacen así.
- Investiga al invitado y busca lo que nadie le ha preguntado.
- Haz una preentrevista para conocerlo y pactar temas y permisos.
- Preguntas abiertas, de una en una, de lo fácil a lo difícil.
- Escucha, repregunta y aguanta el silencio.
- Consentimiento por escrito y un buen trato después de grabar.
Ahora tú: diez minutos con alguien cercano
Entrevista diez minutos a un familiar o amigo sobre un momento importante de su vida, como si fuera un episodio.
- Prepara cinco preguntas abiertas en orden, de la más fácil a la más personal.
- Durante la entrevista, haz al menos tres repreguntas y aguanta el silencio tras cada respuesta.
- Escucha la grabación y apunta en qué momentos hablaste encima o encadenaste preguntas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se prepara una entrevista para un pódcast?
Investiga al invitado y sus entrevistas anteriores, haz una breve preentrevista, organiza las preguntas en bloques de lo fácil a lo difícil y comprueba los datos. Lleva preguntas preparadas, pero escucha y repregunta.
¿Qué es una pregunta abierta?
Es la que no se puede responder con sí, no o un dato, y que invita a contar una historia o una opinión. Suelen empezar por «cómo», «por qué» o «cuéntame».
¿Necesito permiso para publicar una entrevista?
Sí. El invitado debe saber que se graba y para qué se publicará. Lo más prudente es pedir su conformidad por escrito, incluyendo el uso en vídeo y en clips para redes.